jueves, 24 de junio de 2010

CUANTO DAÑO ME HICISTE


¿Porque dudaste de mí?
Nunca te di motivos
para que lo hicieras
confié en ti,
te conté muchas cosas
de mis problemas,
de mi trabajo.

Pero jamás hice ni dije nada
para que pudieras pensar
lo que pasó por tu mente,
¿Por qué lo hiciste?
¿Por qué me has hecho tanto daño?

Piensa,recuerda,
¿tenias algún motivo para eso?
¿cuál fue mi pecado?
dejar que mi pluma coincidiera
tal vez con algo que hablé contigo.

O llevar fantasías,
las fantasías de alguien
que le gusta escribir
a esas lineas.

Ese fue mi pecado,
pues mira,
cuando escribí esas líneas,
sólo era una persona,
nunca una mujer,
entre otras cosas
porque como hombre
no te necesito
.



Carmen Maria

lunes, 14 de junio de 2010

EL MAR Y YO

Qué bonito era tu cielo azul
esta mañana, el sol se reflejaba
en la inmensidad de tus aguas
estaba serena,no se movía nada

Tan serena como también esta mañana
está mi alma
pero tanto tú como yo, necesitábamos
esa serenidad siempre.

Y no es fácil
no es fácil que tú por el viento
por ese mar de fondo
como vulgarmente se dice
tengas siempre tus aguas tranquilas.

Tampoco es fácil que mi alma
esté siempre tranquila
tú por el viento
yo por la vida
tú por el mar de fondo
yo por los problemas de cada día.

Pero tenemos que aprovechar
esas calmas para dar lo mejor
que tenemos
tú, tu riqueza, nuestro alimento´
yo no sé que puedo dar,
lo que me pidan
lo que las personas necesiten.

Pero tú tienes una ventaja
sobre mí, tú tienes derecho
a mostrar tu rabia
a enfurecerte, a ponerte brava.

Yo nó, yo tengo que
morderme mi bravura
que calmar mi sentimientos
y guardarme mi tristeza
esa es tu ventaja sobre mí.



Carmen Maria

viernes, 11 de junio de 2010

LA ESPAÑA QUE CONOCÍ

Dónde esta mi España
la que yo conocí,
en la que yo viví mis años de niña
en la que nacieron mis hijos mayores.

Aquella España donde se sabía
lo que era respeto,educación,vergüenza,
en la que se tenía un projimo
en la que existía la bondad
el compañerismo, la amistad,
el temor a Dios y a la Justicia

En la que no existían las llaves ni los cerrojos
en la que las mujeres andábamos por la calle
sin miedo
la que no tenía drogas
en la que los matrimonios se respetaban.

Ahora eso lo han cambiado
por muchos electrodomésticos
por buenos coches
por ropas de marca
por mucha libertad,
que yo llamaría libertinaje
pero todo eso que ahora tenemos
vale la pena
lo que de verdad siento,
es que mis hijos pequeños
no conocieron aquello.
Carmen Maria